Nono, uno más de Compañía de María

27 marzo 2019
Josep Sellas
Nono, uno más de Compañía de María

Nozomu Ohtsubo regresó a Japón después de una estancia de mes y medio en A Coruña en la que realizó tantos entrenamientos y vio tantos partidos como pudo

 

"Escoge un stick para hacerte la foto", le dicen a Nono José Luis Otero y José Ferro, de la tienda H4Skate. Este se lo piensa un poco, pero cuando ve el que quiere pone una sonrisa y se le aclaran las dudas. "El de Sergi Miras", responde. El del Liceo es junto a Carlo di Benedetto uno de los jugadores preferidos de Nozomu Ohtsubo, más conocido como Nono „"es más fácil de pronunciar que mi nombre real", aclara„, después de una estancia de un mes y medio en A Coruña. Acogido en las filas del Compañía de María, como hace un año su compatriota Akira Yamanaka, este joven japonés era un fijo en las gradas del Palacio de los Deportes de Riazor para los partidos del conjunto verdiblanco. También viajó un fin de semana a Cataluña para asistir a uno del Barcelona y a la final a cuatro de la Liga Europea femenina. Seis semanas para empaparse de hockey sobre patines y regresar a su país, antes de tiempo por requerimientos universitarios, listo para en un futuro no muy lejano dar el salto a la selección nacional.

Solo lleva dos de sus 20 años de vida sobre ruedas y su estancia en A Coruña le ha servido para aprender muchas cosas que desconocía hasta el momento. Participó en todos los entrenamientos que pudo, daba igual en qué categoría. Fue a todos los partidos que estaban a su alcance. Grabó videos. Sacó fotos. Se llevó una maleta llena con las equipaciones completas de Lucas Pérez con el Deportivo; de Carlo di Benedetto y Sergi Miras del Liceo y otra del Barcelona. "Ha sido una gran experiencia", resume en perfecto inglés,mientras ayuda en la traducción Yago Otero, jugador de Compañía que acaba de regresar a su vez de una estancia en Londres, donde jugó en el London Hockey Club. "Gracias a los jugadores de CDM „de los que destaca a Anxo Varela„ aprendí a jugar más rápido, porque en Japón los pases son más lentos, pero también a tirar mejor, me enseñaron la técnica", dice agradecido.

 
Había escuchado muchas buenas historias de boca de Akira Yamanaka, con el que entrena una vez a la semana. Pero en primera persona todo fue mucho mejor incluso de lo esperado. "Me encantan las vistas, la ciudad, la gente, la comida, la bebida...", explica con una Estrella Galicia esperándole en el mostrador de la tienda. "Cuando vuelva contaré muchas historias, les hablaré de los compañeros, compartiré los videos y las fotos... les diré que esta ciudad es fenomenal", comparte. Incluso regresa con la intención de recomendarle a uno de sus compañeros de equipo más joven que sea el próximo visitante.

El hockey sobre patines tiene tradición en Japón, pero pocos practicantes, unos 150 en todo el país. Para progresar, necesitan este tipo de intercambios. Nono, de hecho, se inició ya con 18. "Jugué al fútbol durante 12 años, pero me lesioné y decidí cambiar de deporte", explica, "y estuve mirando uno que pudiera jugar en la universidad y encontré un equipo de hockey en Tokio donde jugaba el hermano de un amigo, me habló bien, fui a ver un entrenamiento y decidí empezar". Le costó al principio, en un deporte tan técnico, pero a corto plazo ya podría dar el salto al equipo nacional. "Me gustaría volver a España como jugador internacional", desea. El próximo verano su ciudad acogerá la gran cita del deporte mundial, los Juegos Olímpicos. Pero no hay hockey sobre patines: "Es una pena. Para eso tendremos que venirnos aquí".

 

FUENTE: La Opinion de La Coruña (Maria Varela).

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